El natatorio olímpico, sede de múltiples pruebas de los Juegos Olímpicos de la Juventud de Buenos Aires 2018, fue el escenario del Campeonato Argentino de Natación. Unos 310 nadadores de 85 clubes de todo el país llegaron días atrás a la moderna piscina del Parque Roca en busca de una marca que los clasifique para el Sudamericano que se disputará en esa misma pileta en marzo. Allí también volverán a congregarse los sueños de aquellos que en agosto buscarán hacer historia en los Juegos Olímpicos de Tokio​.

Entre tantos nadadores, hubo un puñado de jóvenes que tienen una enorme influencia en el buen momento que atraviesa la natación argentina. No conformes con las grandes actuaciones en los Juegos Panamericanos de Lima, también se dedicaron a bajar marcas y cosechar medallas de oro en el Argentino. Ellos son Guido Buscaglia (23 años), Virginia Bardach (27), Nicolás Deferrari (21), Andrea Berrino (25) y Delfina Pignatiello​ (19), integrantes del seleccionado que recolectó 11 medallas (4 oros, 4 platas y 3 bronces) en la capital peruana. Los cinco hicieron un profundo análisis de la actualidad, tanto personal como grupal, y coincidieron en que el futuro del deporte es promisorio.

Pignatiello, la enorme referente que tiene el equipo a pesar de su corta edad, abrió el juego con su análisis. “Desde un principio, la natación argentina tuvo mucho potencial, los entrenadores son tan buenos como cualquier entrenador en el mundo y los nadadores tenemos muchísima garra para entrenar. Lo que falta es plasmarlo en la pileta y creo que poco a poco se está dando. Por eso, después de mucho trabajo en concentraciones y trabajo como Selección, se dieron los resultados en los Panamericanos. Nos armamos como equipo y así se consiguieron también los resultados individuales. Por eso, creo, vivimos este muy buen presente”, resumió la triple medallista dorada en Lima.

En el Argentino, Pignatiello cumplió con lo previsto y se adueñó de las pruebas de 400 metros, 800 metros y 1500 metros de estilo libre.

Bardach opinó que “está buenísimo que se pueda ver plasmado tanto trabajo de tantos años”, mientras que Berrino agregó: “Las mismas expectativas que teníamos para los Panamericanos, ahora las tenemos para los Sudamericanos”. Las cordobesas se quedaron con varias medallas en el Argentino: Vicky ganó en los 200 metros combinados y en los 200 metros mariposa y Andrea se impuso en los 50 y los 100 metros espalda. En cada especialidad consiguieron la marca para competir en el Sudamericano, donde buscarán lograr los registros mínimos que les permitan llegar a Tokio 2020, donde Pignatiello, Julia Sebastián y Santiago Grassi ya tienen su lugar asegurado.

“El momento que pasa la natación argentina es muy bueno. Estuvimos un par de años estancados y ahora volvimos a repuntar. Se están batiendo varios récords argentinos otra vez y eso hace muy bien. Hace que todos, no solo nosotros que estamos en la Selección, mejoren”, analizó Buscaglia, quien en el Argentino logró el oro y la marca sudamericana en los 50 metros libre, además de también llevarse la dorada en los 100 metros mariposa, entre otros podios.

Deferrari, oro en 400 metros combinado con relevos y con podios en 100 y 200 metros mariposa y en 50 metros espalda, coincidió en en que la consolidación del equipo “tira muy fuerte para adelante”. Y añadió: “Tener muchos chicos que se prendan con buenas marcas hace que nos coloquemos en una mejor posición a nivel continental y eso es muy importante sobre todo porque el Sudamericano del año que viene es acá en casa”.

 

Este reducido grupo de nadadores no sólo sostiene un presente venturoso. También sirve como ejemplo para que muchos niños y jóvenes se tiren a la pileta para imitarlos, tal como sucedió tiempo atrás con la Generación Dorada en básquetbol y Las Leonas en hockey o los Pumas en rugby.

“Obviamente que son cosas que incentivan un montón a las camadas más chicas. El objetivo es que se sumen para ser parte de un equipo de Primera, de un seleccionado para un Sudamericano o Panamericano. Yo creo que nos va a ir muy bien, tenemos una gran energía de equipo y estamos todos trabajando para lo mismo: eso se va a ver en el Sudamericano”, sintetizó Berrino.

“Yo creo que este buen momento impulsa tanto a los que están empezando a nadar como a los menores y cadetes que están dando sus primeros pasos en la natación. También a los chicos que están en Primera los motiva muchísimo para decir: ‘Mirá, loco, con un poquito más yo llego a esas marcas y ya me prendo en lo que es el equipo de primera’”, agregó Deferrari.

Buscaglia explicó este fenómeno con un ejemplo: “Hoy se ven muchos jóvenes, como Nacho (Méndez), de 19 años, batiendo un récord de hace 24 años. Eso le hace muy bien a la Selección y la natación en Argentina. Este torneo tuvo muchos más chicos compitiendo que los anteriores Argentinos. Fue una motivación extra nadar en esta pileta, la misma en la que vamos a competir en los Sudamericanos”.

Nacho es Juan Ignacio Méndez, quien pulverizó la histórica marca de los 200 metros espalda que Guillermo Mediano ostentaba desde el 14 de marzo de 1995. Con 2m01s83 bajó en 90 centésimas, casi un segundo, el que era el registro más antiguo de la natación nacional.

El de Méndez no es el único hit que se vio en la competencia. Joaquín González Piñero, el joven radicado en Dubai, también destrozó el récord argentino en 200 metros combinado. Con un tiempo de 2m04s35 en las eliminatorias y de 2m03s54 en la final, bajó dos veces la marca de Santiago Bergliaffa de enero de este año (2m04s62).

“Con el boom de las redes sociales y toda la prensa que hubo en los Juegos Panamericanos, que vengan chiquitos y que nos tengan de ídolos es un incentivo para ellos y creo que es lo más importante de todo esto. Más allá de todo lo que hagamos individual y colectivamente, lo más importante es el legado que dejamos”, concluyó Pignatiello, que cerró con un mensaje esperanzador:  “A cualquiera que pueda inspirar y ayudar a motivarse o lo que sea, voy a intentar seguir haciéndolo. Trato de mostrarlo en las redes, de mostrarme espontánea y mostrar las cosas como son, para que todos los chicos vean que también hay una vida detrás de esto y todo el esfuerzo que se hace para llegar a donde se llega”.

Opinión I

Gustavo Roldán: “En los próximos años nos sorprenderemos por los buenos nadadores que van a aparecer”

Es un buen momento de la natación en general, no solamente del seleccionado. Haciendo una vista más panorámica del deporte, hace unos meses tuvimos un campeonato nacional infantil con alrededor de mil chicos, lo que subió muchísimo el nivel de las finales y la calidad de esas pruebas.

 

En los Juegos Panamericanos se plasmó con resultados excelentes un proceso de seis años. Algo se había vislumbrado en el Sudamericano anterior y en las giras de preparación por Europa y Estados Unidos. Era un resultado que se veía venir y no fue nada sorpresivo”.

La punta de la pirámide la tenemos muy fuerte y muy consolidada la base, nos faltaba consolidar un poquito el medio del grupo de edades y acá tuvimos la satisfacción de ver muchos chicos juveniles que hicieron récords argentinos de primera categoría, o chicos junior haciendo récords de categoría de primera como Nacho Méndez o Joaquín González Piñero o las chicas en los 200 libres, inclusive algunos chicos como Juan Carrocia, un pechista juvenil muy bueno, o Dante Nicola Rho y Anna Huusmann. Muchos juveniles están mostrando una gran performance ya pasando esa transición a primera categoría, no solo con la edad sino que también con las marcas.

Eso nos muestra que realmente la natación hoy tiene un abanico de edades totalmente completo en el alto rendimiento. La natación es el deporte más practicado en la Argentina. Tenemos una cantidad de piletas impresionante, pero tiene la atención de mucha gente hacia las piscinas a realizar natación terapéutica o por salud, pero no con la mentalidad de incursionar en el entrenamiento. Esto lleva a que se dé a conocer mucho más la natación competitiva: la televisación y la prensa difunden y dan a conocer los modelos de nadadores que se destacan y lleva a que muchos quieran acudir a este deporte no solo en la parte formativa y social. Creo que en los próximos años nos van a sorprender los buenos nadadores que van a aparecer.

*Jefe técnico de la Selección Argentina de Natación.

 

Opinión II

Federico Rossi: “No hay que pensar que en Tokio sucederá lo mismo que en Lima”

Si la última referencia que tomamos son los Juego Panamericanos de Lima, bien. Con respecto a Santo Domingo, a Guadalajara, a Toronto y ahora a Lima, lógicamente hubo un incremento progresivo y un salto grande entre Toronto y Lima. No fue el mismo nivel competitivo el de Toronto y el de Lima. Eso es verdad. Prácticamente Canadá no llevó varones a Lima y en Toronto fueron locales y presentaron el mismo equipo con el que después acudieron al Mundial de Kazán.

 

Otro aspecto a considerar: el nivel de las mujeres de Canadá en Lima fue de un equipo junior y sólo fueron dos varones. Entonces eso nos abrió una ventana para conseguir más medallas. Independientemente de eso, el nivel de los tiempos, que es lo que a nosotros nos interesa medir, fue en una constante evolución y el aporte de Delfina al equipo también terminó de volcar la balanza a favor en cuanto a la cantidad de medallas.

 

Hubo medallas también en varios equipos de relevos. Eso habla de solidez. El equipo femenino tuvo muy buen nivel: Delfina, Julia, Virginia. Pero de ahí el salto para Tokio es mucho más grande.

No se puede establecer una relación directa entre los resultados de los Panamericanos con los resultados de los Juegos Olímpicos de la Juventud y con lo que va a pasar en Tokio. Allá el nivel será extremadamente competitivo. Además, de ese equipo de Lima hasta ahora solamente tres nadadores se clasificaron: Delfina (Pignatiello) y Julia (Sebastián) entre las chicas y Santiago (Grassi) en varones. Todavía faltan nadadores por clasificar.

No hay que establecer una expectativa demasiado elevada por los resultados de Lima. Hay que reconocer que en términos generales hemos crecido a nivel sudamericano y panamericano. Pero para los Juegos Olímpicos hace falta otro nivel que como equipo todavía no lo tenemos. Lo podemos tener en algunas individualidades, como Delfina, Julia o Santi, pero en términos generales y a nivel equipo el salto entre un Juego Panamericano, prácticamente sin Canadá o con un Canadá B, y lo que va a suceder en Tokio, no es un paso chiquito sino un salto muy grande.

*Entrenador de la Selección Argentina de Natación.

 

Fuente: Matías Calomarde para Clarín. Publicado en la sección Deportes el 21/12/2019.

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